Partager l'article ! Rahab y la nueva generación: ¿Sabíamos que « Rahab la ramera », inscrita en la descendencia mesiánica tiene otro nombre?... Rahab ...
¿Sabíamos que « Rahab la ramera », inscrita en la descendencia mesiánica tiene otro nombre?... Rahab es « la que escondió a los
espías », en hebreo « hajavta et hamelakhim ». En realidad, Rahab designa a un tipo de Iglesia, la que es menospreciada por el mundo y la que protege a
Israel.
Este pensamiento es profético: a los ojos del rey de Jericó y del mundo en general, Rahab es una vulgar prostituta ; pero a los ojos de D.ios, Rahab es una toda una heroína que merece figurar, no sólo en la lista de honor de la fe de Hebreos 11, sino en la genealogía de Jesús [1].
Encarna a esa mujer que supo discernir los tiempos y que tuvo el valor de salvar a los exploradores de Josué. Al tomar la decisión correcta, eligió adecuadamente, arriesgando su vida para ocultar y proteger a los soldados del ejército de Israel. Mientras que toda la ciudad de Jericó cerraba sus puertas a cal y canto a Josué y a su pueblo, Rahab abría su corazón y su casa - « la casa de su padre y todo lo que ella tenía » - Josué 6:25.
Rahab - abierto
Rahab tiene como sentido: ancho, abierto. D.ios está formando a una generación de creyentes con « corazón abierto ». Este pensamiento está relacionado con Israel. ¿Por qué? El hebreo es rico en enigmas y se presta a juegos de palabras para mensajes ocultos. El nombre de Rahab está unido a la palabra java (pronunciar java): ocultar, proteger. Rahab hajavta et hamelakhim = Rahab, la que protegió a los espías (enviados o ángeles).
Prosigamos: java va unido a otra palabra de la misma raíz: javav = amar, querer. Este término está utilizado durante la bendición de Moisés sobre Israel. Al dirigirse al mismo tiempo a Israel y a D.ios, Moisés dice: «Aún amó (javav) a su pueblo; todos los consagrados a él estaban en su mano. Por tanto, ellos siguieron tus pasos, recibiendo dirección de ti » - Deut 33:3. Esto naturalmente nos recuerda el Salmo 102:15: « (Jerusalén), porque tus siervos aman sus piedras y del polvo de ella tienen compasión ».
Dado que D.ios desveló a Israel como nación desde 1948, nos deberían exhortar el cumplimiento de las palabras antiguas y la dirección de los proyectos divinos. El « paréntesis del exilio » ha acabado, y según sus promesas, D.ios es llevado a vengar a Su pueblo del oprobio de las naciones: Jeremías 50:34 «El redentor de ellos es el Fuerte (Jehová de los ejércitos es su nombre).De cierto defenderá la causa de ellos, para hacer que repose la tierra y que se turben los moradores de Babilonia»
El ministerio de Josué
Mientras que D.ios ponía fin al ministerio de Moisés y le invitaba a que subiera al monte Abarim para morir (Deut 32:49), aparecía un nuevo jefe: « Josué, hijo de Nun, hombre en el cual hay espíritu » (Números 27:18). Josué se preparó durante mucho tiempo para conquistar Canaán/Israël. Estuvo con Moisés en el Sinaí, luchó contra Amalek y fue discípulo del gran líder. Moisés, el gran libertador del pueblo hebreo, cruzó el desierto - Hebreo: Ivrei =los que cruzan. El pueblo judío cruzó el desierto, pero por miedo y por incredulidad se negó a entrar en Canaán. Entonces, D.ios hizo morir a toda la generación de incrédulos: « aquellos hombres que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová» - Núm. 14:37.
Vivir y luchar en Israel es un ministerio especial, kadosh. El pueblo hebreo (ivri) se convirtió en pueblo judío (yehudi), las 12 tribus de Israel formaban una nación organizada y santa. Necesitaban a un nuevo líder, de la misma manera que era necesaria una nueva generación. Así pues, D.ios está formando a otra generación de cristianos cuyo cometido es preparar el camino del Mesías, consolar al pueblo de D.ios y proteger a Israel.
Un acontecimiento extraordinario tuvo lugar antes de la batalla de Jericó: Josué encontró a un hombre que se le presentó como el jefe del ejército celestial, el Señor de gloria: «Aconteció que estando Josué cerca de Jericó, alzó los ojos y vio a un hombre que estaba delante de él, con una espada desenvainada en su mano. Josué se le acercó y le dijo: ¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos? Él le respondió:-No. Yo soy el Jefe del Ejército de Jehová, que he venido ahora Entonces Josué, postrándose en tierra sobre su rostro, lo adoró... ». Subrayemos esta palabra:" ¡HE VENIDO AHORA! ». ¿No es acaso la imagen de Apoc 19 que nos manifiesta al Mesías en gloria? Durante el ministerio de Moisés, D.ios no intervino de la misma manera. D.ios se muestra como El Schaddaï y contra Amalek, Moisés obtuvo la victoria con los brazos alzados. Sin embargo con Josué, D.ios aparece como el jefe del Ejército de D.ios, en el espíritu del Mesías glorioso, y proclama Su presencia...
Guilgal: « He quitado el oprobio... »
« Guilgal » es el símbolo de una acción acabada: por medio de un juego de palabras, el nombre de Guilgal (retirar, quitar) recuerda, bajo el signo de la circuncisión, la desaparición del oprobio de Egipto (Jos 5:7-9): « Entonces Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de encima de vosotros el oprobio de Egipto ». D.ios ha eliminado la vergüenza de la esclavitud y de la idolatría de Egipto. El desierto ha sido ese tiempo de santificación y los hijos de Israel tuvieron que pagar un gran precio para poder entrar en Canaán [2].
La Iglesia actual está pasando por las manos del gran Juez. D.ios revestirá a Su Esposa « de lino fino, limpio y resplandeciente » (Apo 19:7). Para ello, nosotros los cristianos vamos a necesitar ser despojados de todo lo que pertenece a Egipto y a sus prácticas de idolatría. Desde el rey Constantino y los diferentes Concilios que intentaron todo para cortar las raíces hebraicas, abandonando la práctica del Shabat, la de las fiestas judías o del calendario bíblico, la Iglesia se dejó mancillar, contaminar por el espíritu griego. Es muy necesario volver a las fuentes hebraicas, a una fe purificada.
D.ios aceptó hasta la fecha que las cosas ocurrieran, manifestando la verdadera fe, Su Espíritu y Sus dones por medio de reformadores - Lutero, Calvino, Wesley, etc. Esto corresponde al ministerio de Moisés. Hoy sin embargo, D.ios desea formar a un pueblo renovado en una fe semejante a la de la Iglesia primitiva; quiere volver a tener una asamblea /keila que ya no esté anquilosada en unas instituciones rígidas. En Actos 2, vemos a una Iglesia como el conjunto de rescatados que saben vivir una vida de fe y de milagros... y «el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos".
Marcados por el sello D.ios
La nueva generación, « la asamblea Rahab » tendrá la frente marcada, una inteligencia renovada,
una visión ampliada, por el « sello de D.ios » en la frente como un signo de pertenencia y una protección divina: « Se les mandó que no dañaran la hierba de la tierra,
ni cosa verde alguna ni ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuvieran el sello de Dios en sus frentes» - Apo 9:4 (7:3).
Rahab había colocado un cordón rojo en su ventana: era el sello de D.ios sobre su casa. Sabemos que el rojo está relacionado con la sangre derramada en la Cruz, como marca inscrita en el corazón de todo aquel que invoque el nombre de Cristo. Jos 2:18 « Cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana (rojo) a la ventana por la cual nos descolgaste, y reunirás en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.» (En hebreo : tiqvah 'hut hashani = cordon de grana (rojo)).
Encontramos de nuevo el símbolo del sello en la frente en el AT: « Y le dijo Jehová: pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella» - Ez 9:4. Tiene el mismo significado que la sangre enlucida en los dinteles de las casas de los hebreos en Egipto. Es una protección que D.ios coloca sobre los suyos durante Su juicio sobre el mundo, a la inversa de la "marca de la bestia"
El diablo que imita a D.ios utilizará en efecto el símbolo de la marca: « Y hacía (la Bestia) que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente, y que ninguno pudiera comprar ni vender, sino el que tuviera la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre (666) ». De modo que necesitaremos el signo divino para resistir a la marca diabólica: «Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos » - Ap 20:4
Rahab, protegida en el D.ios de Israel
Esta es la nueva generación: creyentes que como « Rahab la ramera » son menospreciados por el mundo pero amados por D.ios. Se congregan en casas como las asambleas de los Hechos de los apóstoles, en casa de Lidia la vendedora de púrpura, de Priscila y Aquila, de Andronico y Junia, etc. Al igual que María Magdalena, estos creyentes tomarán conciencia de su pecado y no se vanagloriarán de su estado en Cristo. Amarán al pueblo judío y lo querrán de la misma manera que D.ios quiere a Israel y lo cuida hasta la llegada del Mesías, que está esperando para manifestarse. Finalmente, de esta última generación « Rahab », saldrán luchadores, hombres y mujeres de fe que no buscarán ni la fama ni la gloria, unidos en la obediencia a D.ios.
Rahab se casó con Salmón (Rut: 21), y como madre de Booz y abuela del rey David, es ascendiente del Mesías. Nos toca imitar a Rahab, mujer valiente que escondió a los espías de Josué, nos toca coger la antorcha para dedicarnos al Reino y al amor de Sión.
Desde Jerusalén,
Pastor Gérald FRUHINSHOLZ
Traducción Esther KWIK
(1) Mat 1 :5, e indirectamente Lucas 3 :36, siendo Rahab la esposa de Salmón
(2) Del mismo modo el pueblo judío fue « errante » durante 2000 años en el desierto de las naciones, y de nuevo está en su país. Después de la dura conquista de Israel, D.ios quitará la vergüenza y el oprobio de las naciones, y preparará al pueblo para Su llegada en gloria: "¡Israel, no me olvides! Yo deshice como a una nube tus rebeliones y como a una niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí» - Isaías 44:22.